Este sistema de generación de energía limpia destaca por ser una solución innovadora que produce electricidad continua sin necesidad de quemar gasolina, diésel o gas. A continuación, se explica de manera sencilla cómo funciona y qué necesita para operar:
1. Insumo principal: Agua común de red, el único insumo indispensable para el funcionamiento de este equipo es agua común de red (como la del grifo).
● Proceso de purificación: El propio equipo cuenta con un sistema integrado que purifica el agua mediante métodos de filtrado y destilado (ósmosis inversa y doble bi-destilación) para garantizar su máxima pureza antes de usarla.
● Consumo autosuficiente: No se requiere energía externa ni combustible para purificar el agua, ya que el proceso se alimenta de la misma energía que genera el propio sistema.
● Uso mínimo de agua: Debido a que opera en un circuito cerrado, el agua se reutiliza constantemente, requiriendo un consumo mínimo de alrededor de 19 litros al día para un equipo de 500 kVA.
2. Proceso de generación de energía (¿Cómo funciona?)
El proceso consta de tres pasos principales:
● Transformación y Expansión: El agua purificada dentro del sistema cambia de estado líquido a gaseoso (vapor). Al convertirse en vapor, las moléculas se expanden más de 1,200 veces su tamaño original, lo que genera una gran fuerza o presión mecánica.
● Impulso Mecánico: Esa fuerza producida por la expansión del vapor impulsa los componentes mecánicos del sistema (como un motor o módulos especiales), transformando la presión del vapor en movimiento.
● Conversión a Electricidad: Este movimiento activa un generador que convierte la fuerza mecánica en energía eléctrica útil para abastecer empresas, industrias o redes locales.
3. Circuito cerrado y sustentabilidad
● Reutilización constante: Una vez que el vapor cumple su función de mover el sistema, se enfría, se vuelve a condensar en agua líquida y regresa al inicio del ciclo.
● Cero emisiones: Al no existir combustión, el sistema es 100% amigable con el medio ambiente: no produce humo, no emite dióxido de carbono (CO2), no genera olores ni produce residuos tóxicos.
● Respeto al hábitat natural: Al no generar contaminación acústica ni emisiones de gas, evita alterar el comportamiento, orientación y patrones de reproducción de la fauna circundante.
● Sin contaminación auditiva: Operación ultra silenciosa y segura: Al carecer de procesos de combustión ruidosos o componentes mecánicos expuestos (como aspas o turbinas de viento), funciona con mínima emisión de ruido.